LIMPIO

05/04/2016

Esta mañana hubiera salido corriendo, a toda velocidad, por el camino que lleva a lo más alto del glaciar,  para lanzarme después con la tabla en un recto a la velocidad de la luz.
Esta mañana hubiera saltado por el acantilado y al mover los brazos, seguro hubiera salido volando como los pájaros que lo guarecen.
Esta mañana me hubiera tirado al mar y nadado hasta encontrar un lugar de aguas azules y  cristalinas, y allí ponerme a llorar.
Esta mañana siento que la vida me ha hecho un regalo, el mejor regalo del mundo:  un ratito más de vida.
Y eso, cuando llevas la muerte encima, hace que esta mañana no sepa muy bien que es lo que me pasa.
Hace un tiempo fue precisamente la muerte quien me regaló, y al instante le correspondí con la letra de esta canción:

Ahora,
Que empiezo de cero
Que el tiempo es humo,
Que el tiempo es incierto
Ahora
Que ya no me creo
Que la vida sea un sueño
Ahora
Que solo el ahora
Es lo único que tengo
Ahora
Que solo me queda
esperar a que llegue la hora

Esta mañana, cuando salga de la cama, usaré esa puta letra para encender el fuego que calienta la casa, porque aunque no sepa muy bien que me pasa, esta mañana he vuelto a la vida.