Marzo 2016

AHORA TOCA VOLVER A NAVEGAR

30/03/2016

"Me gusta la mar, el viento, el sonido de los cabeceos del barco contra las olas. Navegar las noche de luna llena a merced del suave terral, tanto como los días de temporal.

¡Qué bonita se ve la mar desde este barco!. No toca que se pare.  No toca que se hunda. Toca seguir navegando, bajo el sol, como navegan los delfines que nos acompañan a proa.
Me gusta estar aquí. El amanecer,  el olor del salitre, nevegar sin rumbo conocido,  pero sabiendo que llegaré a buen puerto.
Atrás quedan las operaciones, los miércoles de quimio, las manos dormidas, los domingos de bajón.
Ahora toca correr el temporal, navegar a contracorriente, planear sobre las olas con todo el trapo arriba. Ahora toca volver a navegar, a ratos  hacia un rumbo, a ratos por el placer de navegar, como lo hacía antes  de quedar a la deriva...o incluso mejor.
Parafraseando al Gato Pérez, ahora toca barca, cielo...y olas."

¡CAMPEONAS!

17/03/2016

Cuando uno acaba la quimioterapia no hay muchas cosas que celebrar. Digamos que no hay un ganador. Las celebraciones vienen al mes de la última sesión, cuando te hacen un TAC (escáner) y te miran los marcadores tumorales. Si el TAC da limpio y los marcadores cero entonces sí, entonces toca celebrar, y aunque no definitivamente, sí ¡a lo grande!.

Pues bien, que al final de la quimio no haya mucho que celebrar no quita que no hayan campeones. Porque sí que los hay. Campeones como la copa de un pino. ¡Campeonísimos!. O mejor, ¡campeonísimas!. Estos ángeles (ríete de los de Charly) son las campeonas de hoy. Durante 6 meses, miércoles sí, miércoles no, me han estado dando los medicamentos que me van a curar. A mi y a unos 120 pacientes más…¡diarios!.

Y uno no siempre llega a la sesión con ganas, ni de buen humor. Pero ellas siempre tienen la sonrisa en la boca: “Hola guapo, ¿cómo estás?. ¡Qué buena cara que haces!. ¿Cómo han ido las náuseas?¿Y el hormigueo en los dedos?. ¿Te has tomado la hierbabuena para las llaguitas en la boca?”. ¿Os imagináis encontrarte con ese panorama 120 veces al día y encima sonreír, y dar ánimos, y contar un chiste, y compartir, porque no, parte de su vida con gente que llega al hospital de día en condiciones digamos más o menos? .

Las Lauras, Carol, Emi, Blanca, Bea, y todas sus compañeras de hazaña. Ellas son las campeonas. Mis campeonas. Por ellas vale la pena celebrar. Cuando me diagnosticaron el cáncer, no me acojonaban las operaciones, la REA, los días de internamiento, ni siquiera el propio cáncer. Lo que me tenía realmente amedrentado era el tratamiento de quimioterapia. Y parece que fue ayer que empezaba, justo cuando lo estoy terminando.

El tiempo ha pasado volando, gracias a ellas. Casi ni me he enterado, gracias a ellas. Me voy a curar, gracias a ellas. Y si algún día tengo que volver, se que ahí estarán mis campeonas, para cuando se abra la puerta del hospital de día, decirme: “Hola guapo, ¿Cómo estás? ¡Pues que buena cara que haces!. ¿Sabes que he cortado con mi novio? Y tú, ¿cómo lo llevas?. Venga, al lío….”

Si tuviera la voz de Freddy Mercury, ahora mismo les cantaba la de ¡We are the champions!, pero con un pequeño cambio: ¡You are the champions!, porque creedme, ellas lo son. ¡Campeonísimas!