Febrero 2016

AYER ESTUVE EN LA CÁRCEL

16/02/2016

Ayer estuve en la cárcel, visitando a un buen amigo, Juan Pablo. Lleva 11 meses en prisión preventiva, por un presunto delito del que a día de hoy todavía no existen pruebas concluyentes como para retenerlo entre rejas.
11 meses de prisión preventiva, prorrogables hasta  20. Como comentaba, a día de hoy no hay pruebas de peso que lo hagan culpable, pero “por si acaso”, lo mantienen encerrado.
Sin entrar en el detalle del “por si acaso” (abajo os dejo link por si os interesa saber más), privar de libertad a una persona que presuntamente pueda haber incurrido en un delito (en este caso financiero) del que, además, no se tiene pruebas concluyentes, no me parece justo. Y menos si esto ocurre en un país europeo, el Principado de Andorra, en donde parece que la justicia y las libertades deberían estar totalmente garantizadas.
Y digo yo que mientras no se demuestre lo contrario, la presunción de inocencia debería prevalecer, por lo que la pregunta que me viene a la cabeza una y otra vez es ¿Qué hace mi amigo Juan Pablo, buen tío donde los haya, en prisión?. ¿Será porque a lo mejor es demasiado buen tío y lo tiene ahí de cabeza de turco, o será que hay algo en la justicia Andorrana que no funciona como debería?. Yo, “por si acaso”, me he conectado a www.change.org, página especializada en denunciar  este tipo de abusos institucionales. Y también “por si acaso” voy a firmar la petición de libertad para Juan Pablo.
En fin, os cuento esto porque necesitaba compartirlo. Entiendo que lo que le ocurre a mi amigo os pueda interesar más o menos, pero el asunto de fondo, que es la falta de libertad de una persona  a la que no se le presume la inocencia, es un hecho denunciable de todas todas. Por injusto.
Y así lo hago, porque a mi sí que me afecta, y muy directamente. Juan Pablo está en la cárcel cuando debería estar en su casa con su familia, esperando, eso sí, que la justicia andorrana se pronuncie, cosa que entiendo debería suceder a la mayor brevedad (el proceso lleva ya 11 meses, y Andorra es un país con tan solo 70.000 habitantes).

Os paso un par de links con información sobre el asunto.
Y gracias por escucharme, pero es que si no lo cuento reviento.

http://www.change.org/p/hble-sra-can%C3%B2lic-mingorance-hbles-membres-del-tribunal-hbles-membres-del-consell-excm-sr-xavier-espot-zamora-excm-sr-josep-rodr%C3%ADguez-guti%C3%A8rrez-john-smith-libertad-inmediata-para-joan-pau-miquel

https://www.facebook.com/Libertad-Joan-Pau-Miquel-531139643728930/

p.d.: Y que quede claro, eh?. Soy un enamorado de Andorra. Es un país pequeño, sito en el Pirineo, entre Francia y Catalunya. Bello, amigable, moderno y rústico a la vez. Menos mar, tiene de todo. Lo adoro. Voy desde que era un niño. Mi tía fue médico ahí y por diferentes circunstancias siempre me he sentido vinculado al Principado. De visita recomendada, vamos.

¡GOLPE DE ESTADO, YA!

10/02/2016

Imagino como deberían sentirse nuestros padres cuando en el 75 murió  Franco y empezó la transición. ¿Os imagináis?. Políticos con la corbata floja, en mangas de camisa, con el pelo largo y barba de dos días. La cosa iba en serio, y para nada iba a ser fácil (veníamos de donde veníamos). Pero que momento más apasionante para hacer política, ¿no?.

Gente joven, con ideas,  con unas ganas y una ilusión de la hostia. Y con un objetivo claro: cambiarle la cara, y también el mecanismo, a esa España cañí, cutre y antigua (de antigualla) que heredaban de la dictadura.
Por nombrar a algunos, Adolfo Suárez, quien con mucha astucia y mano izquierda lideró el proceso. Felipe González, con su lookazo progre y discurso inteligente (que por lo que se ve ha abandonado ya hace tiempo). Manuel Fraga, que aunque viniendo del franquismo, creo supo  respaldar el proceso. O mi favorito (y que conste que no soy comunista), Santiago Carrillo, el más mayor, pero el que aun y llevando traje, era el más joven y osado de todos. Nombro también al rey Juan Carlos, al que no le perdonaré nunca que mate osos y elefantes, pero que también se lo curró, presentando España al mundo como un país en donde además de playa, faralaes, sol y toros, había muchas  cosas más. Destacar también su intervención para parar un golpe de estado que nos hubiera hecho mucha pupa.

Hablando de golpes de estado, nos hace falta uno pero ya. ¡Y de los gordos!.

¡Ojo! Un golpe de estado político, que no militar. Los años han pasado y toda esa energía revolucionaria ha quedado en casi nada. La clase política vive en el completo aburguesamiento. La vocación no se intuye por ninguna parte y por lo que parece, y sin entrar en el tema de la corrupción, dedicarse a la política es, más que otra cosa,  una cuestión de negocio.

Ahora os toca a vosotros, los González, los Carrillos,  los Suárez e incluso Borbones del siglo 21. Políticos jóvenes, otra vez en mangas de camisa (pero no por pose, sino por idiosincrasia). Discursos inteligentes, coherentes, atrevidos (bueno, menos en la parte derechosa del asunto,  en donde por lo que parece sus jóvenes representantes siguen al dedillo las pautas de un discurso político “de catálogo”,  ya obsoleto, diría que casi jurásico).

Os veo en la tele y me lo creo. Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Carme Chacón, Oriol Junqueras, Cristina Cifuentes, Ada Colau, incluso Soraya Sáenz de Santamaría (los marrones que se come la pobre intentando justificar los continuos  trapicheos y cagadas  de su partido). Veo actitud, convicción, ganas de las de verdad. Veo a gente preparada y con las ideas claras (personalmente, siempre he creído mucho más en las personas que en la ideología que representan).

Ahora os toca a vosotros. La oportunidad de cambiarle la cara, pero sobre todo el mecanismo a España, está en vuestras manos. Desde luego el momento y el proyecto son jodidos, pero muy  ilusionante, ¡menudo reto!. Pues esa ilusión nos la tenéis que contagiar a los demás.  Sois jóvenes, intrépidos. No nos falléis porque el mundo va pa’lante (lo se porque viajo mucho y lo veo/vivo en primera persona) y no queremos quedarnos atrás.

Pactad con gente que valga la pena, por encima de sus ideologías. La caspa y la chusma política, fuera. Aquí ya no hay sitio para corruptos, zafios, políticos chulescos y engreídos, personajillos de tres al cuarto   faltos de cualquier preparación y ética. Ahora es el momento. El momento de dar el golpe. El momento de presentar batalla a la mediocridad. ¡Abajo la España de los Dones (Dones de Don…., que no Donés, eh?)¡!Abajo la España del Lazarillo de Tormes!. Con valentía (el mundo es de los valientes),  decisión y sobretodo, ilusión. Tenéis que arriesgaros, sin miedo a cagarla. ¿Espacio para moderación y la prudencia?. Ahora no lo hay.

Y por favor, sin perder el tiempo. Hay muchas cosas buenas por hacer y tenéis que poneros a  trabajar cuanto antes. Y cuanto antes es ¡ya!.

¡Qué se sienten, coño!.  No, no, al revés, a levantarse toca.

SIGO SIENDO EL REY

04/02/2016

Sigo siendo el rey

Era un día de esos en los que te levantas mal. Uno de esos días en los que no sabes que coño te pasa. Estaba triste, desanimado. Era de noche todavía, como casi siempre cuando me levanto, pero el amanecer apuntaba a día azul.
De repente me acorde de México. No sé porque. ¡Tremendos recuerdos me vinieron a la cabeza!. ¡Qué país y qué buenos ratos!. Pero por si fuera poco, me cayó encima la añoranza. ¡Joder!. Y de la dura. ¡Cómo me hubiera gustado correr la cortina y encontrar el DF como decorado de fondo!.

Quise ponerle música al momento. Busqué en mi biblioteca musical (libros casi no tengo) y me paré en El Rey, de José Alfredo Jiménez, en una de sus canciones más emblemáticas, cantada por Vicente Fernández (chilangos no se me enfaden que esta cartita también la lee gente que no es de México, vale?).
¡Bufff!. ¡Que subidón!. No hizo falta ni que acabara la primera estrofa.  En apenas 20 segundos pase del más completo desamparo a la felicidad. ¡Qué emoción!.  Me invadió una tremenda sensación de alegría. Como cuando escucho My Way  de Frank Sinatra (bueno, la versión de los Sex Pistols), o The Hole of the Moon, de los Warterboys, o Heroes de David Bowie.

El Rey.¡Qué maravilla de canción! De las buenas de verdad, de las que con apenas 15 versos te ponen la piel de gallina. De las que solo con  escuchar  un par de estrofas te comerías el mundo. Declaración de libertad donde las haya. El estribillo, demoledor. Un himno para subirte el ánimo “a la voz de ya”.
La canción me recordó que yo también soy rey (y tú).  Soy el rey de mi vida (y tú de la tuya, no lo dudes). El rey de mi tiempo,  mi felicidad,  mi locura, mis disparates, mis miserias. El rey del reino de Pau Donés, que es pequeño, remoto, caótico, y amoroso, pero en el que todo es posible en cualquier momento, menos la desidia, el aburrimiento, el abandono y la autocompasión.
Gracias Maestro Jiménez. Gracias Maestro Fernández y gracias México por tan preciado regalo.
Si alguna vez os levantáis como yo ese día (es decir, hecho una mierda), no lo dudéis, ¡El Rey “a todo gas”!. Y mejor si os aprendéis la letra y la cantáis (también “a todo pulmón”). En la cama, en la ducha, en el coche, yendo al trabajo…da igual.

Acabo transcribiendo cuatro de versos del tema, cuatro flechas directas al corazón…¿En qué estaría pensando el Maestro Jiménez en ese momento?.

    Con dinero o sin dinero
    Hago siempre lo que quiero
    Y mi palabra es la ley
    No tengo ni trono ni reina
    Ni nadie que me comprenda
    Pero sigo siendo el rey...

p.d.: ¿Será que si yo fuera un país sería México?...pero sin corruptela, eh!